arroz con cristales

2 de Marzo, 2013


Publicado el 2 de Marzo, 2013, 11:20



Hoy, mientras permanecía sentado en un banco de uno de los parques de la apacible Taipei, he observado a mi lado un acontecimiento tan contradictorio como hermoso por raro. Las hojas secas de los árboles, arrancadas de sus ramas por una leve brisa de aire templado, caían sobre flores recién estrenadas. A tal incongruencia estacional no sabría si clasificarla como primatoño u otoñera, lo único que sé, es que como una hora después, me he enamorado muy profundamente de una mujer.


Publicado el 2 de Marzo, 2013, 11:17



Mi nueva vida en Taiwán es tan fácil y llevadera comparada con la que he llevado durante los dos últimos años en ese enorme manicomio con forma de país llamado China, que he decidido llevar(me) a cabo pequeños actos a modo de sabotaje, con la única finalidad de no perder la noción de incondicional incomodidad, delirante exasperación y mala hostia permanente, a las que estaba ya tan acostumbrado, y que sentía como parte intrínseca de mi existencia. Dichos actos auto lesivos varían según el humor en que me encuentre en un día determinado; a continuación, una lista con algunos de los que he realizado en el  último mes: desinflarme las ruedas de la bicicleta (especialmente si llego tarde a algún sitio); meterme tierra en los bolsillos; apuntarme con un pequeño espejo a la cara cuando voy caminando para que el reflejo del sol me ciegue los ojos, y perder la referencia de dónde me encuentro; rociar con agua las sábanas antes de meterme en la cama; formatear el disco duro del ordenador sin guardar nada antes; al prepararme la comida, añadir pequeñas cantidades de productos para la limpieza; si encuentro alguna cucaracha por la calle (cosa más que frecuente en Asia), cogerla con sumo cuidado, subirla a casa y depositarla detrás de mi nevera; situarme justo detrás del tubo de escape de los autobuses cuando espero a que se abra un semáforo, respirar hondo cuando arrancan; desconectar la manguera de la lavadora del desagüe al que vierte el agua sucia, y provocar así una pequeña inundación; poner cinta aislante en la célula fotoeléctrica del ascensor para impedir que se cierren las puertas cuando lo quiero usar, y tener que subir por las escaleras; mezclar basura orgánica con basura reciclable y luego separarlas pacientemente; comprar a través de internet billetes de avión que no voy a utilizar, cancelarlos y realizar los trámites para que me devuelvan el dinero (poner algún dato erróneo  para que se complejice más todo el proceso); acudir apresuradamente a lugares a los que no necesito ir por ninguna razón; solicitar y aceptar trabajos que no pienso realizar; comprar libros que no voy a leer; echarme novias a las que no voy a querer; hacer amigos a los que no voy a llamar,…la verdad es que no es exactamente lo mismo, pero se parece tanto que casi no lo extraño.