arroz con cristales

Publicado el 23 de Mayo, 2011, 8:17

contradicción

Mi  amiga Lee (de la que ya he hablado aquí en alguna ocasión) es de un pueblo perdido de China central, donde sus quinientos habitantes son tan pobres como las ratas,… y, sin embargo, jamás he visto a alguien caminar con la elegancia y distinción con las que ella lo hace; los pasitos cortos, medidos, el bolso colgado a la altura del codo, con el antebrazo apuntando hacia el cielo,…parece que no hubiese hecho otra cosa en su vida, mas que pasear por Champs-Elyseés o tomar helados en Via Veneto. Lo que más me gusta de todo es observar cómo acelera sus zancaditas (sin aumentar un milímetro su longitud) cuando se acerca el autobús que esperamos. Siempre que quedo con ella, invento pretextos para que cojamos el mayor número posible, y contemplar el espectáculo una y otra vez. Creo que empieza a sospechar.

 

con tradición.

Me dijo que el trabajo de go go, en realidad, no le gustaba mucho (era cansado y había que aguantar a mucho pesado), y que si lo hacía, era únicamente por seguir con la tradición, ya que a él se habían dedicado las mujeres de su familia durante generaciones.

 

con traducción

Tengo una vecina muy guapa que, cada vez que le pido azúcar, como no me entiende, en lugar de en la taza, me la pone en la lengua como en la canción de Talking Heads.

 

contra adicción.

El otro día, vi una china llevándose de un bar a su marido borracho. Lo hacía a guantazo limpio, de una manera brutal,… sin embargo, estoy seguro de que, una vez en casa, le quitó los zapatos, le sentó en el sillón, le preparó una copa y le dio un masaje en los pies con la atención y delicadeza con los que sólo una china es capaz.

 

Contraindicación.

Me he auto prohibido la entrada a los centros comerciales, porque, cada vez que lo hacía, sufría el "síndrome de Stendhal" ( y no precisamente a causa de la arquitectura),... y es que es como si se hubieran caído todos los ángeles adentro.