arroz con cristales

Publicado el 22 de Febrero, 2011, 6:36

En los países donde predomina un pensamiento mágico, la tecnología produce una fascinación aún superior a los países que se rigen (o lo intentan) a través de un pensamiento lógico racional. Es tanto lo que los chinos se embelesan con la televisión, que  es normal que un  dependiente te dé el producto que quieres, te cobre y te devuelva el cambio sin quitar los ojos del televisor, como si no existieras. También es normal que invites a una chica a cenar y, en un descuido, ponga la tele y pase completamente de ti o estes charlando con otra, mientras tomas un  café, y saque su flamante iPhone 4 y se ponga a jugar o enviar mensajes a sus amigas. Yo no me molesto y las comprendo, primero porque yo soy un tipo de lo más aburrido y segundo porque si en España la televisión es buena, aquí no tiene precio y hay cosas con las que no se puede competir. Por cierto no sería más bonito que al final de algunos mensajes en lugar de poner "enviado desde mi iPhone" pusiera "escrito desde mi corazón" o "escrito desde mis tripas". Se lo voy a proponer a Steve Jobs la próxima vez que le vea, seguro que le gusta la idea, lo digo en serio.