arroz con cristales

Publicado el 22 de Febrero, 2011, 7:05

Mi amiga Lee me ha escrito en un papel  mi dirección para que, cuando tome un taxi, se lo entregue al taxista, y me pueda llevar a puerto seguro. Es una chica tan educada y respetuosa, que antes de empezar la retaíla de nombres de hoteles y bancos cercanos a mi casa (que en total ocupa como tres renglones, ya que aquí parece ser que decir el nombre de la calle y nada es lo mismo. Sería como decir en Madrid: "vivo entre el Hotel Miguel Ángel y el "Santander" que está enfrente del Opencor, molaría  ver la cara del "pelas"). Como iba diciendo, es una chica tan educada y respetuosa que, antes del dato puro y duro,  ha escrito un "NI HAO" ("BUENOS DÍAS"), y a mí me encanta cuando, a veces, el taxista coge el papel y, en vez de leerlo para él, lo lee en voz alta, empezando por el "NI HAO" de cortesía que mi amiga Lee se ha preocupado de poner en la cabecera.

Y es que, si la cortesía no cuesta nada, porque no la vamos utilizando un poco más aunque sea para escribir una simple dirección. La cortesía es una especie de vaselina que hace que la vida no haga tanto daño. Esta y otras cosas estoy aprendiendo de los chinos (de las chinas, ni que decir tiene). Bueno, esto ya me lo enseñó mi amigo Israel hace muchos años, pero como dice la preciosa "Canción del elegido"  de Silvio Rodriguez: "lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida"